ABORÍGENES OLVIDADOS POR UNA MEMORIA SELECTIVA
La cultura Indígena se ha visto en los últimos
años, en su posible final, pues se ha enfrentado a diversas problemáticas que
succionan sus miembros de los resguardos y asentamientos naturales hacia los lugares
más inhóspitos que pueden llegar: las zonas urbanas; donde no es factible una
vida basada en sus costumbres, tampoco es posible en la sociedad despectiva del
hoy, darles el lugar que se merecen, y menos es posible ni imaginable que en
las zonas urbanas a las que se están desplazando, puedan tener el
desarrollo cultural ancestral que ha sido referencia en el mundo.
Esperanza de libertad, cambio y
esclavitud.
Uno
de los fenómenos más representativos que enmarca la crisis indígena fue la
colonización, con la que llegó explotación,
muerte y violencia; así comenzó la crisis de los pueblos nativos que ahora
tiende a su desaparición, aunque también
enmarca el comienzo de éste mal, la revolución industrial y la
terrazgueria, donde los indígenas pasaron la dificultad de tener sus tierras en
manos de hacendados, a quienes debían de pagar con días de trabajo no
remunerado, el derecho a sembrar una parcela en su misma tierra, y violaciones
que definieron un cruce racial definitivo y constante, afirma Leidy Diana Uribe Betancur, historiadora de la
Universidad de Antioquia.
Afirma
Uribe que la industrialización es la causa de la crisis de los pueblos
indígenas en la medida en que esta ha provocado el desplazamiento, la muerte,
el abandono y la explotación de los territorios indígenas, el interés principal de las multinacionales es
la explotación de los recursos naturales como el oro, el petróleo, el agua, la
madera, entre otros que se encuentran ubicados en territorios indígenas, por lo
tanto muchas comunidades indígenas se han desplazado, otras han defendido su
territorio sufriendo como consecuencia la muerte de muchos de sus líderes, la
destrucción de sus sitios sagrados y el abandono total del estado.
Jorge
de Jesús Salazar Toro, es un médico tradicional indígena, y es encargado de un
cabildo de Senues en Guarne, dice que el problema de la industrialización en
cuanto a la extinción de los indígenas, es más un asunto de conquista de sus
mentes, donde creen que pueden hacer una vida con menos necesidades que en
lugares remotos y alejados, es decir, creen que con la industrialización
tendrán más calidad de vida.
“La
Gerencia Indígena de la Gobernación de Antioquia, ha tenido cantidades de
proyectos que enmarcan propósitos como el retorno de los indígenas que están en
las zonas urbanas hacia sus asentamientos y resguardos”, dice Berta Inés Ochoa
Zapata, trabajadora social de la Gerencia Indígena. Así mismo afirma que sea
cual sea el motivo del traslado, es vital que regresen a sus vidas ancestrales,
porque es la única manera de garantizar la prevalencia del grupo étnico por más
tiempo. Sostiene que la industrialización afecta más que todo a los grupos
asentados en zonas cercanas a lo urbano, los más rurales no tienen éste
problema.
“El
agravio de la industrialización sobre los grupos Indígenas, es que les crea más
necesidades de las que han tenido siempre; como el trabajo basado en maquinaria
y no en el campo, pesca no artesanal, entre otros”, comenta Néstor Fabio
García, asesor de proyectos sobre Indígenas desde hace mas de 15 años.
Etno-educación, un pasado reconstruido a
medias
Afirma
Néstor García, que la educación de hoy en los aborígenes está de más, esa es
una costumbre occidental, que no tiene que ver con sus ritmos de vida, afirma
que es un método para apropiarse de sus territorios, tanto desde el gobierno
como de terceros, ellos tienen métodos diferentes de transmitir el conocimiento
de generación en generación, como la oralidad, esa es la etno-educación pura
Cuando
la educación en los grupos étnicos diferentes, llámense indígenas o no, no
parten de la etno-educación, esta enmarcándose el problema de la perdida de
todas las costumbres ancestrales, como la lengua, la vestimenta, la
gastronomía, etc, y por ende del grupo étnico como tal; dice la Trabajadora
Social. Cuenta también que desde la gobernación se están ejecutando varios
proyectos de etno-educación, donde el profesor debe ser de su resguardo o de
uno relacionado, que comparta la lengua nativa, pero que también se tenga una
segunda lengua que es el español, además de compartir también costumbres y
filosofías.
Una guerra que vuelca su mundo
El
conflicto armado que enfrenta el país desde hace más de 50 años, no es
inherente a los pueblos indígenas, es más a ellos los perjudica directamente,
porque es en sus tierras y zonas geográficas, donde los grupos armados se
posicionan, no importándoles sacar de sus hogares a los primitivos pobladores
del lugar que necesitan, causando así el desplazamiento forzado no sólo por
parte de grupos al margen de la ley, sino también el ejército y los
paramilitares. Afirma el Asesor de Proyectos.
La
guerra en Colombia, no sólo interfiere negativamente en los aborígenes en la
medida en que son desplazados de sus territorios, sino en la explotación y
obligación al trabajo no remunerado, a violaciones de sus mujeres y niños, y
explotación de los recursos naturales con la minería y tala indiscriminada de
árboles para maderería, apunta Uribe Betancur.
¿Abandono parcial o total?
Hoy se
ven muchos indígenas en la ciudad como habitantes de calle pidiendo ayudas
económicas, pero según las investigaciones de la Gobernación, ninguno de ellos,
es de resguardos reconocidos en
Antioquia, casi todos son de la Guajira o del Cauca, es decir, a parte de los
proyectos de diferentes índoles con los indígenas en sus comunidades, el estado
departamental hoy trabaja para que los pueblos pertenecientes a él, no estén en
las calles, sino en cabildos de la ciudad, aunque preferiblemente en sus
resguardos y asentamientos naturales; Cuenta Berta Ochoa.
García
dice que sin importar si los habitantes de la calle son o no de Antioquia se
les debe reconocer como propios, y se les debe prestar los servicios
requeridos, porque la idea de agruparlos por los departamentos que nos separan
geográficamente a nosotros no es parte de sus filosofías, es decir, ellos no se
distinguen por antioqueños o no, ellos tienen su propia división de pueblos y
todos hacen parte de nuestro pasado, de nuestros aborígenes.
Dice
el asesor de proyectos: ¿será que estamos a tiempo de ponerle más atención a
los Aborígenes y frenar el proceso de extinción que enfrentan esas comunidades?
No hay comentarios:
Publicar un comentario